Cervicalgia
Qué es, por qué aparece y cómo aliviar el dolor cervical con ejercicios y buenos hábitos
El dolor cervical es una de las molestias musculoesqueléticas más frecuentes hoy en día. Muchas personas padecen cervicalgia de forma puntual, pero en otros casos puede convertirse en una molestia recurrente que afecta al descanso, la concentración y la calidad de vida.
En Som Salut vemos a menudo personas con dolor en el cuello relacionado con la postura, el estrés o los hábitos del día a día. La buena noticia es que, en la mayoría de los casos, la cervicalgia se puede mejorar significativamente con ejercicios adecuados, corrección postural y algunos cambios en la rutina diaria.
En este artículo te explicamos qué es exactamente la cervicalgia, qué síntomas provoca, cuáles son sus causas más habituales y qué puedes hacer para prevenirla o aliviarla.
Qué es la cervicalgia
La cervicalgia es el término médico que se utiliza para describir el dolor localizado en la zona cervical, es decir, en la parte del cuello correspondiente a las siete primeras vértebras de la columna vertebral (C1–C7).
Esta zona es especialmente importante porque:
- Sostiene el peso de la cabeza
- Permite movimientos como girar o inclinar el cuello
- Protege estructuras nerviosas que conectan el cerebro con el resto del cuerpo
La columna cervical es muy móvil pero también vulnerable, por lo que es relativamente fácil que aparezcan tensiones musculares o sobrecargas
La cervicalgia puede ser:
- Aguda: aparece de forma repentina y dura días o semanas
- Crónica: cuando el dolor se mantiene durante meses o aparece de forma recurrente
En muchos casos está relacionada con factores del día a día más que con lesiones graves.
Síntomas más habituales
La cervicalgia no siempre se manifiesta solo como dolor en el cuello. A menudo puede ir acompañada de otras molestias.
Los síntomas más frecuentes son:
Dolor cervical
- Sensación de tensión o dolor en el cuello
- Puede aumentar con determinados movimientos
Rigidez
- Dificultad para girar la cabeza
- Sensación de bloqueo o limitación
Contractura muscular
- Tensión en la musculatura cervical y los trapecios
Dolor irradiado
- Hacia los hombros
- Hacia los omóplatos
- En algunos casos hacia el brazo
Dolor de cabeza cervicogénico
- Dolor que comienza en la base del cráneo
Fatiga o sensación de peso en el cuello
Si hay afectación nerviosa también pueden aparecer:
- Hormigueo en los brazos
- Debilidad muscular
- Sensación de adormecimiento
En estos casos es recomendable una valoración profesional.
Causas más frecuentes de la cervicalgia
La mayoría de los casos están relacionados con hábitos posturales o tensión acumulada.
1. Mala postura prolongada
Una de les causes más comunes. Pasar muchas horas:
- frente al ordenador
- mirando el móvil
- conduciendo
- leyendo
puede provocar sobrecarga cervical.De hecho, hoy en día es muy habitual la conocida “text neck” o cervicalgia tecnológica, provocada por mantener la cabeza inclinada hacia adelante durante mucho tiempo
2. Estrés y tensión emocional
El estrés provoca a menudo una contracción inconsciente de la musculatura del cuello y de los hombros, especialmente de los trapecios. Esta tensión mantenida puede acabar generando:
- contracturas
- dolor cervical
- dolor de cabeza tensional
3. Falta de movimiento
La musculatura necesita movimiento para mantenerse funcional. Pasar muchas horas sentado o en una misma postura puede provocar:
- rigidez
- debilidad muscular
- sobrecarga
4. Dormir en mala posición
Un cojín inadecuado o una mala postura durante la noche puede provocar tensión cervical al despertarse.
5. Sobrecargas o movimientos bruscos
Por ejemplo:
- levantar peso de forma incorrecta
- giros bruscos del cuello
- pequeños traumatismos
6. Problemas estructurales
Con menor frecuencia, la cervicalgia puede estar relacionada con:
- hernias discales cervicales
- artrosis cervical
- compresiones nerviosas
En estos casos es importante una valoración médica o fisioterapéutica.
Ejercicios sencillos para aliviar la cervicalgia
Los ejercicios suaves pueden ayudar a reducir la tensión muscular, mejorar la movilidad y prevenir recaídas.
Es importante realizarlos de forma lenta y sin provocar dolor.
Movilización cervical suave
Siéntate con la espalda recta.
- Inclina la cabeza lentamente hacia adelante
- Vuelve a la posición neutra
- Inclínala hacia atrás suavemente
Repite 5–10 veces.
Inclinación lateral del cuello
- Inclina la cabeza hacia un hombro
- Mantén la posición 10 segundos
- Cambia de lado
Repetir 3 veces por lado.
Rotaciones cervicales
- Gira la cabeza hacia un lado
- Mantén 5 segundos
- Gira hacia el otro lado
Repetir 5 veces por lado.
Estiramiento del trapecio
Siéntate con la espalda recta y los hombros relajados.
- Inclina la cabeza lentamente hacia un hombro (como si quisieras acercar la oreja al hombro).
- Coloca la mano del mismo lado sobre la cabeza, por encima de la oreja.
- Aplica una presión muy suave hacia abajo, solo para aumentar ligeramente el estiramiento del lado contrario del cuello.
Debes notar un estiramiento agradable en la parte lateral del cuello y en el trapecio, pero nunca dolor. Mantén la posición 15–20 segundos y después repite el ejercicio hacia el otro lado.
Hábitos que pueden ayudar a mejorar la cervicalgia
Además de los ejercicios, algunos cambios sencillos en el día a día pueden ayudar a reducir la tensión cervical, prevenir contracturas y evitar que el dolor reaparezca.
Muchas veces la cervicalgia está relacionada con hábitos cotidianos que se pueden corregir con pequeños ajustes.
Cuida la postura en el trabajo
Si trabajas muchas horas frente al ordenador:
- Coloca la pantalla a la altura de los ojos
- Mantén la espalda recta y apoyada en el respaldo
- Evita adelantar la cabeza hacia delante
- Mantén los hombros relajados
Una mala ergonomía mantenida durante horas es una de las causas más frecuentes de sobrecarga cervical.
Limita la postura con el móvil
Mirar el móvil con la cabeza inclinada hacia delante aumenta considerablemente la carga sobre la columna cervical. Para reducir este impacto:
- eleva el dispositivo a la altura de los ojos
- evita pasar largos periodos con el cuello flexionado
- haz pausas si utilizas el móvil durante mucho tiempo
Haz pausas y mueve el cuerpo
La falta de movimiento es un factor importante en la cervicalgia. Si trabajas sentado:
- levántate o muévete cada 45–60 minutos
- moviliza el cuello y los hombros
- camina unos minutos
El movimiento ayuda a reducir la rigidez muscular y mejora la circulación.
Gestiona el estrés
El estrés emocional a menudo se manifiesta físicamente con tensión en la musculatura cervical y en los trapecios.
Algunas estrategias útiles pueden ser:
- respiración profunda
- ejercicio físico regular
- técnicas de relajación o mindfulness
- pausas de descanso durante el día
Revisa el cojín y la postura al dormir
Dormir con un cojín inadecuado puede provocar tensión cervical durante horas.
Se recomienda:
- utilizar un cojín que mantenga el cuello alineado con la columna
- evitar cojines demasiado altos o demasiado bajos
- intentar dormir de lado o boca arriba, evitando dormir boca abajo
Evita sobrecargas del cuello
Algunas acciones cotidianas pueden generar tensión cervical si se repiten con frecuen
- cargar bolsas pesadas siempre en el mismo lado
- sostener el teléfono entre el hombro y la oreja
- levantar peso con mala postura
Intentar repartir las cargas y cuidar la postura puede ayudar a prevenir contracturas.
Mantén una musculatura activa
Una musculatura cervical y dorsal fuerte ayuda a estabilizar el cuello y prevenir el dolor. Actividades como:
- caminar
- nadar
- ejercicios de movilidad y fortalecimiento postural
pueden ayudar a mantener la columna más equilibrada.
Cuándo consultar con un profesional
Aunque muchas cervicalgias mejoran con ejercicio y corrección de hábitos, es recomendable consultar con un profesional si aparece:
- dolor muy intenso
dolor que dura más de 2–3 semanas - hormigueo o debilidad en los brazos
- dolor después de un traumatismo
Una valoración fisioterapéutica permite identificar el origen del problema y aplicar el tratamiento más adecuado.
En Som Salut te ayudamos a cuidar tu cuello
En Som Salut entendemos el dolor cervical desde una mirada integral y personalizada. Cada persona tiene unas causas y unas necesidades diferentes.
Desde el servicio de fisioterapia podemos ayudarte a:
- identificar el origen de la cervicalgia
- reducir la tensión muscular
mejorar la movilidad cervical - aprender ejercicios y hábitos para prevenir recaídas
Si tienes molestias en el cuello o dudas sobre cómo mejorar tu postura y salud cervical, ven a vernos y te asesoraremos de forma personalizada.
Porque cuidar tu cuerpo también es una forma de cuidar tu bienestar cada día.

Pere Lloreda Gubianes
Fisioterapeuta · Colegiado nº 1486
Diplomado en Fisioterapia por la Universidad Ramon Llull
Más de 30 años de experiencia clínica en el tratamiento de dolores musculoesqueléticos.
Especializado en terapia manual y abordajes no invasivos, con un enfoque cercano y personalizado.